Comenzaba a caer el sol en el Cementerio del Norte, el domingo a las 18, cuando el sargento Rubén Moyano sorprendió a un misterioso hombre que intentaba romper una placa de mármol. El individuo, que vestía de negro de pies a cabeza, comenzó a correr en medio de las tumbas al observar la presencia del policía. Pero el uniformado logró alcanzarlo y le pidió que se quitara la campera, de cuyo interior cayeron dos crucifijos de bronce. Sin saber explicar de dónde los había sacado, entregó de manera voluntaria una tercera cruz con las mismas características, un pedazo de metal, partes de letras y una placa de bronce. El hombre, de 27 años fue trasladado a la seccional 10ª, donde quedó aprehendido.